Manifiesto del cine pobre (Humberto Solas) (2001)

Manifiesto del cine pobre (Humberto Solas) (2001)

Durante la I Semana de cine Iberoamericano La Chimenea de Villaverde (Madrid), en la que el director cubano Humberto Sol√°s ha estrenado su √ļltimo trabajo,¬†Miel para Osh√ļn,¬†protagonizado por Jorge Perugorr√≠a, se han sentado las bases del¬†Manifiesto del cine pobre,¬†que se har√° p√ļblico ma√Īana en la clausura.

El director de¬†El siglo de las luces,¬†que ha presidido la mesa redonda¬†Cine rico-cine pobre: ¬Ņhacia una desglobalizaci√≥n cinematogr√°fica?,¬†ha presentado un adelanto del manifiesto, al que ya se han adherido Jorge Perugorr√≠a y otros directores iberoamericanos presentes en la muestra.¬†Se trata de una r√©plica al Dogma dan√©s, m√°s iconoclasta y m√°s pol√≠tico, pero con menos mandamientos. La idea anhela ‘una verdadera democratizaci√≥n del cine’, y pretende constituirse en un proyecto que se implante ‘no s√≥lo en los pa√≠ses subdesarrollados, sino tambi√©n dentro del cine alternativo que se elabora en los grandes centros de producci√≥n audiovisual’.

En palabras de Sol√°s, ‘parecer√≠a que dedicarse a la carrera de cine no es compatible con un origen humilde. Pobreza y cine no andan por el mundo de la mano. Pero¬†la revoluci√≥n tecnol√≥gica ha cambiado las cosas de manera radical, y acarrear√° transformaciones favorables a la democratizaci√≥n de esta profesi√≥n que todav√≠a es elitista‘.

El proyecto potenciar√° ‘un arte que luche contra la globalizaci√≥n y las asepsias culturales que ella predica'; ‘apoyar√° un arte basado en la identidad de las comunidades mundiales’, militar√° contra ‘la alienaci√≥n que supone una cultura del mimetismo y de la subordinaci√≥n’, y apoyar√° la investigaci√≥n ‘de nuevas t√©cnicas en s√ļper 16 mil√≠metros, las nuevas sensibilidades de la pel√≠cula de 35 mil√≠metros, y el posible abaratamiento de costos en el proceso del hinchado de la cinta digital o de la pel√≠cula de 16 mil√≠metros, adem√°s de cualquier otra innovaci√≥n que ayude a realizar cine con un m√≠nimo de recursos’.

Aclaremos los malentendidos

Cine pobre no quiere decir cine carente de ideas o de calidad artística, sino que se refiere a un cine de restringida economía que se ejecuta tanto en los países de menos desarrollo o periféricos, así como también en el seno de las sociedades rectoras a nivel económico-cultural, ya sea dentro de programas de producción oficiales, ya sea a través del cine independiente o alternativo.

Manifiesto del cine pobre

1- El intento de globalizaci√≥n acent√ļa el abismo entre el cine pobre y un cine rico. Ello comporta, definitivamente, el peligro de la implantaci√≥n de un modelo √ļnico de pensamiento, sacrificando a su paso la diversidad y la legitimidad del resto de las identidades nacionales y culturales.

2- Hoy día, es la revolución tecnológica en el cine, la portadora de eficaces medios de resistencia a este proyecto despersonalizador, al consolidarse progresivamente nuevas posibilidades técnicas, que como en el caso del video digital y su ulterior ampliación a 35mm reducen notablemente los procesos económicos de la producción cinematográfica.

3- Ello repercute en una gradual democratización de la profesión, al desequilibrar el carácter elitista que ha caracterizado a este arte vinculado inexorablemente a la industria.

4- Aprovechar y estimular esta reducción de costos de producción, significará en un futuro inmediato la inserción en la cinematografía de grupos sociales y de comunidades que nunca antes habían tenido acceso al ejercicio de la producción del cine, a la vez que dará perdurabilidad a las incipientes cinematografías nacionales.

5- Ello será el baluarte fundamental para escapar de un sentimiento de indefensión ante el vandalismo globalizador y permitirá legitimar, de una vez y por todas, la polivalencia de estilos, legados y propósitos de un arte que no será patrimonio de un solo país ni de una sola e impositiva concepción del mundo.

6- Para que esto ocurra eficazmente, habr√° que derribar el muro del control de la distribuci√≥n cinematogr√°fica por un solo grupo de mayores o transnacionales, que genera la alienaci√≥n del p√ļblico, al no tener √©ste acceso a las obras de sus autores nacionales.

7- Ello nos permitirá luchar contra el espectáculo de la violencia gratuita cinematográfica, que envilece a las audiencias y especialmente a los espectadores más jóvenes.

8- Una gradual desalienaci√≥n del p√ļblico solo ser√° fecunda si los diferentes gobiernos implantan acciones legales que apoyen la producci√≥n y la distribuci√≥n de sus obras cinematogr√°ficas aut√≥ctonas.

9- Entonces el cine habr√° salido, definitivamente de la era de la barbarie.
Humberto Sol√°s
Presidente del Festival Internacional del Cine Pobre

Jueves, 11 de enero de 2018